"El que suba se va a caer conmigo". Con estas palabras, Juan Carlos Casares recibió al equipo de bomberos de la Policía. Unos minutos antes de las 11, el hombre se subió al arco de hierro de la iglesia San Francisco, sobre calle San Martín, en esta capital. Desde allí amenazó con tirarse si el gobernador José Alperovich no atendía su pedido de ayuda. Reclamaba que se le otorgue un plan social, al encontrase desocupado y padecer de una invalidez.
Debido a que un importante número de curiosos y turistas se detuvo en la zona, la Policía cortó la calle hasta que intervino el jefe del Destacamento de la Casa de Gobierno. Luego de un diálogo de más de 20 minutos, Casares descendió, se sacó de alrededor de su cuello uns soga y a los pocos minutos ingresó al edificio oficial. Luego, todo volvió a la normalidad, informó el jefe de la seccional primera, Jorge Alderete.
No es la primera vez que el hombre protagoniza un hecho de estas características. El 17 de mayo se trepó al mismo lugar y se encadenó, también al mediodía. Lo hizo por una idéntica razón y también logró que lo recibieran funcionarios provinciales. LA GACETA ©